jueves, 19 de abril de 2012

Army of Crazy Love

Hoy descubrí una doble mente, más partes que siempre luchan dentro de mi, cuando creí que la guerra había acabado la desgarradora plaga se desato en mi interior. Pero que debería hacer ahora si esto no depende solo de mí, ahora en mi cuerpo habitan tres.
La razón, el corazón y la locura ninguna de ellas piensan ceder y este frágil cuerpo entre la penumbra comienza a desaparecer.
La locura me convenció de que debía de hacer, la razón se encargó de ahuyentar devastadoramente al corazón,  no tuvo más opción de arrodillarse a implorar por su vida mientras estos últimos dos lo atravesaron sin misericordia con una bayoneta.
Y por ultimo mi cuerpo se encuentra con una daga buscando la dirección de mi razón para cumplir las órdenes de mi locura y así culminar con la desdicha que el orbe ha decidido programar en mi ser.
Ahora puedo decir que la locura fue dueña y protectora de toda mi vida.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Yo



Yo, soy una persona sociable
Pero me cuesta hacer amigos
Yo, pienso distinto que todos
Pero intento ser tolerante
Yo, necesito de aire para vivir
Pero vivo de suspiros
Yo, que vivo del recuerdo
Pero el recuerdo me tortura
Yo, que no me adapto a los cambios
Pero tengo que enfrentarlos todos los días
Yo, que soy frágil como el silencio
Pero mi exterior es duro y frió
Yo, que intento perder el miedo
Pero el se apodera de mi y me agobia
Yo, que sigo aquí sin rumbo
Pero deseo que me ayudes a encontrarlo


viernes, 5 de agosto de 2011

Un humedo sueño


Estaba en la azotea del hotel cuando la alarma de tsunami sonó, todos corrían y se alejaban de la ciudad, todo era caos.
El dueño del hotel me asegura que quedándonos allí, sobreviviremos, y allí nos quedaríamos, según la alarma el tsunami llegaría en 52 hs, así que teníamos tiempo para intentar asegurar nuestras pertenencias y perder lo menos posible.
La escena siguiente estamos en una avenida, muy lejos del hotel corremos hacia la supuesta casa donde hay que asegurar nuestras cosas, el cielo se quedo negro y la tormenta eléctrica no tardo en aparecer.
Llegamos a la casa pero ahí se encontraba una persona algo como el acecino de la cuchara pero mas japonés, no se le entendía una joraca pero no quería que arregláramos nuestras cosas, en un segundo de distracción algunos nos escabullimos hacia el fondo de la casa para llegar a nuestras pertenencias, entre dos personas asegurábamos en una habitación nuestras cosas para a la llegada de la gran oleada no fueran arrastradas.
Cargué con un ventilador marrón, la torre de una computadora, una “mascota” que estaba algo asustada y poco a poco sacamos todo.
Después de varias horas de ese ajetreo, al salir vimos que no nos daba el tiempo para llegar al hotel, así que nos encerramos en esa habitación y esperamos, de a poco, producto del cansancio nos comenzamos a dormir.
Más tarde abrimos los ojos y de pronto todos estábamos debajo del agua, nadie respiraba pero todos reíamos, curioso aquella persona que llego arrastrándose pero luego felizmente nos empezó a sacar fotografías, pero todos sonreíamos, acaso estaríamos muertos bajo el agua? Sin preocupación salimos a la otra habitación, todo era igual, pero lo peculiar era que nunca había visto a la gente tan feliz