Aquella tarde mi mirada inocente pudo contemplar este (maldito) mundo
por primera vez, mientras tan solo me dedicaba a apreciar el suceso a mi
alrededor, aquel espíritu me robo de un suspiro el alma, nunca supe lo que había
sucedido con ella, digamos que tampoco me importo al crecer.
Hoy en día se que
sólo viajaste poco y quedaste enterrada bajo las hojas y la tierra de la
primavera, el opuesto te revive, las hojas se descomponen sobre ti y tu te
alimentas de ello para florecer en el invierno, cual rosa que aparece entre la
nieve, tu te levantas cuando todo ha caído, yo siempre vuelvo para absorber tu
fuerza y seguir con mi mundo de fantasía.
Se que un día te olvidaré y te abandonaré, diré que nunca
exististe y que solo fue mi mente jugando con mi cordura, en el fondo sabré que
solo soy una vil mentirosa y solo te volveré a recordar en el segundo antes de
que la sangre haya abandonado completamente de mi cuerpo
Enviaré a que te rieguen con mi sangre, cual flor regocijándose
entre el agua, pero mi veneno te matará lentamente y ahí volverás a ser una conmigo,
donde siempre debiste estar, encerrada en un cajón bajo tierra.

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